Ciática en el Embarazo

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El dolor de la ciática se focaliza en la parte baja de la espalda y aparece debido al peso de la barriga, el cual obliga a la futura madre a adoptar posturas incorrectas que lastiman el nervio.

El útero es la parte del cuerpo que sufre los cambios más importantes durante toda la gestación, llegando incluso a aumentar unas 20 veces su tamaño conforme crece el bebé y avanza el embarazo. Este aumento de tamaño provoca que el útero cada vez más voluminoso ejerza más presión a su alrededor. Cuando alcanza al nervio ciático, se produce un dolor en las zona inferior de la espalda, glúteos, caderas y piernas.

Después de tener al bebé, dede el momento en que ya no se ejerce presión sobre el nervio la ciática desaparece. Sin embargo, para ello debemos esperar 9 meses, aunque por lógica durante los primeros meses no sufriremos esos dolores por que el tamaño de la barriga aún es pequeña y el peso no ejerce la presión suficiente para sufrir dichos dolores. Sin embargo, si ya sufrías de ciática con anterioridad o si padecías problemas de espalda o cadera puedes sufrir estos dolores de igual manera. A continuación te damos algunos consejos para aliviar estos dolores:

- HIGIENE POSTURAL: Se recomienda el uso de fajas y cinturones específicos que te ayudarán a corregir la postura. Para prevenir la ciática en el embarazo recuerda las recomendaciones de higiene postural, intentando que la columna cargue con el menor peso posible, manteniendo la espalda recta con asiduidad, durmiendo de lado, evitando el sedentarismo y el aumento excesivo de peso.



- DUCHAS CALIENTES: A la mínima que empieces a sentir dichos dolores es aconsejable darte una ducha caliente dejando que el agua te recorra por la parte baja de la espalda. Gracias a ello podrás disipar el dolor y sentir alivio. Igualmente el calor en sí, es muy beneficioso por lo que las mantas eléctricas también te pueden ayudar mucho, el problema es que esta solución para el verano es un poco más complicada!

- EJERCICIOS: Ejercicios como el yoga, la natación o el pilates te ayudarán a que la presión del útero sobre el nervio ciático sea más llevadero, en general, cualquier ejercicio que te permitan flexibilidad serán muy recomendables. El yoga especialmente es muy beneficioso y más aún en el caso de estar embarazada. Los estiramientos y movimientos que realizan durante la práctica de yoga previenen la inflamación del nervio sin contar que ayudará a disminuir el estrés de la futura madre. No obstante, consulta a tu médico si puedes hacer yoga para curar la ciática durante el embarazo.

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- MASAJES: Acudir a un quiropráctico o recibir masajes terapéuticos también te pueden ser de gran ayuda. Estos masajes sobre la zona alivian el dolor y la inflamación del nervio. El alivio será muy notorio después de la segunda sesión.

- COMPLEMENTOS VITAMÍNICOS: Tomar complementos de vitamina B que refuerza los nervios así como también la ingesta de magnesio de acción miorrelajante. En caso extremo y SIEMPRE bajo prescripción médica se puede tomar antiinflamatorio oral.



- BUEN DESCANSO: Dormir bien siempre es una necesidad, pero si encima estamos embarazadas es más que necesario ya que el dormir bien ayuda a curar la ciática. Muchas veces el dolor ciático puede venir derivada de un mal descanso.

- REPOSO: El reposo en cama, en principio, no es recomendado, lógicamente, vamos a evitar hacer ejercicios pesados, levantar peso y torcer la espalda durante unas semanas después de haber empezado con los dolores. Sin embargo, ante casos más graves, será el médico el que determinará el reposo de la futura mamá

El nervio ciático (también llamado nervio isquiático) es el nervio más grueso del cuerpo. Cuando hablamos de ciática hablamos de dolor, debilidad, entumecimiento y hormigueo en las piernas. Por lo general, casi un 50 % de las mujeres embarazadas sufren de ciática y es más frecuente en:
- Las mujeres más jóvenes
- Las que ya han padecido ciática en otras ocasiones
- Las que sufren de dolores lumbares
- Las que sufren depresión
- Las que duermen pocas horas y mal



El dolor de ciática puede ser variable desde un leve hormigueo, como unas punzadas a un dolor intenso y sensación de ardor sobre la zona afectada, incluso en los casos más severos podría imposibilitar el movimiento de la futura mamá. La evolución del dolor también es variable, puede empezar siendo leve y empeorar debido a varias razones: después de pararse o sentarse, por las noches, al hacer algún movimiento brusco como toser, reír, al doblar el cuerpo hacia atrás o tener una mala postura, si se camina mucho, etc.

Si los síntomas de la ciática siguen empeorando en vez de mejorar, se agravan de manera súbita o se producen asociados a dolores intensos de cabeza, fiebre, debilidad, dolor en las dos piernas... hay que consultar al médico inmediatamente.