El Embarazo Información

amor-al-bebe-en-utero

Enhorabuena, si estás leyendo esto es que la familia crece y un pequeño o pequeña viene en camino... No importa el tipo de madre que seas, desde el primer momento en el que se conoce la noticia las dudas y los nerviosa tan solo crecen y crecen...



Y para eso estamos nosotros aquí, para resolverte todas esas dudas que puede que tengas e informarte bien de la etapa en la que estás comenzado a entrar, pero antes de comenzar primero has de estar segura de si estás en cinta o no y por ello os explicamos los síntomas.

Los síntomas más comunes del embarazo:

-Retraso de la menstruación. Si tu ciclo menstrual es regular y de repente se retrasa, debes estar atenta. Puede que sea un simple retraso sin importancia, pero también podría ser el primer síntoma de embarazo.

-Pequeñas pérdidas de sangre. A algunas mujeres les sale un poco de sangre por la vagina unos doce días después de haber concebido. Es una cantidad muy pequeña y no dura más de un par de días. No se sabe con seguridad cuál es el motivo de esta leve pérdida de sangre, pero podría ser debida a la implantación del óvulo fertilizado en el interior del útero. Si te ocurre, debes consultar con el ginecólogo.

-Ganas de orinar con frecuencia. A partir de las seis semanas del embarazo, puede que empieces a sentir ganas de ir a orinar con más frecuencia. También es uno de los síntomas de embarazo más frecuentes. El principal motivo es que, durante la gestación, aumenta la cantidad de sangre y líquidos que circulan por el cuerpo y los riñones trabajan más.

-Hinchazón abdominal. Otro de los síntomas de embarazo son los cambios hormonales que tienen lugar al principio del embarazo pueden hacer que te sientas hinchada, de una forma similar a los días previos de la llegada del período.

-Tensión y dolor en los pechos. Las mamas se pueden hinchar, aumentar de tamaño y mostrar una especial sensibilidad, a causa del incremento de progesterona y de estrógenos. Este síntoma de embarazo se manifiesta a los pocos días después de la concepción. Sin embargo, el hinchazón de los pechos puede ser un síntoma de la menstruación, a punto de llegar, en lugar de una señal del embarazo.

-Náuseas y vómitos. En la mayoría de casos, las náuseas del embarazo no empiezan hasta un mes después de haber concebido, aunque puede que las sientas antes. Las náuseas y los vómitos típicos del embarazo pueden ocurrir a cualquier hora del día y son un claro síntoma de embarazo.

-Aversión a algunos olores y sabores. Al quedarte embarazada, puede que ciertos olores te repugnen y hasta te provoquen náuseas. Puede ser debido al rápido aumento en los niveles de estrógeno en el organismo. Lo mismo puede ocurrir con la comida: cosas que antes te encantaban y que ahora te producen rechazo. También se puede producir una alteración de la percepción de los sabores y una abundante salivación. Estos síntomas de embarazo se manifestarán entre la segunda y la octava semana de la concepción.

-Cansancio y somnolencia. Al inicio del embarazo suele producirse una fatiga que, posiblemente, sea debida a un aumento de los niveles de la hormona progesterona. Durante el segundo trimestre del embarazo, se recupera la energía y hacía al final del estado de gestación vuelve a reaparecer la fatiga.

-Aumento de la temperatura corporal. Aunque, este cambio puede deberse a un resfriado u otros trastornos de este tipo.

-Estreñimiento. La elevada concentración de progesterona, responsable de la relajación del tono muscular, causa también una ralentización de la actividad del intestino. Y, entonces, aparece el estreñimiento, otros de los síntomas de embarazo más frecuentes. Para contrarrestarlo, es aconsejable beber mucho, comer una buena cantidad de fruta y verdura y hacer algo de movimiento: incluso los paseos simples y regulares bastan para estimular la actividad intestinal.

Después de haber confirmado que estás embarazada mediante el test de embarazo, llega el momento de pedir tu primera cita con el ginecólogo con el fin de confirmar la gestación e informarte de las pautas a seguir a partir de ahora. El primer control del embarazo suele realizarse entre la semana 6 y 9 de gestación, siempre contando desde la fecha de la última menstruación. Acudir a esta primera cita antes de la sexta semana de embarazo es poco aconsejable, ya que difícilmente el examen ecográfico podrá obtener información útil del embrión, que todavía es muy pequeño y, con toda probabilidad, no se podrá detectar el latido fetal.

Durante esta primera visita, el ginecólogo realizará una ecografía vaginal para confirmar la presencia del saco amniótico, elaborará tu historial clínico y determinará la fecha probable del parto.

Las relaciones sexuales durante el embarazo no se deben abandonar. No hay que temer perjudicar al bebé: los papás pueden tener sexo durante el embarazo en cualquier postura sin que el bebé o la mamá corran ningún tipo de riesgo. El cuello del útero permanece cerrado por completo durante todo el embarazo y no deja llegar hasta el niño absolutamente nada procedente de la vagina. También hay que tener en cuenta que el líquido amniótico sirve de amortiguador. Además, durante la penetración, el órgano sexual masculino no puede alcanzar el cuello del útero, que sigue bien cerrado. Todo esto es así, siempre y cuando no se trate de un embarazo "de riesgo", naturalmente.