Como Decorar Un Dormitorio Pequeño Matrimonial

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Los dormitorios matrimoniales suelen ser los más complicados de llevar a cabo ya que en cuanto a decoración influyen dos protagonistas por igual, y no siempre comparten las mismas ideas o gustos.


y como es de suponer no todas las parejas tienen la suerte de disponer de todos los metros cuadrados que necesitan y más, y es ahí cuando las cosas se ponen mucho más complicadas, decorar un dormitorio matrimonial pequeño es todo un reto.

Así que si eses es tu caso te invito a que sigas leyendo nuestro post de hoy ya que con él conseguirás resolver todos tus problemas:


-Mobiliario útil:

Si te falta espacio una buena solución es sustituir la mesita de noche por una pequeña cómoda con varios cajones donde guardar objetos y ropa, o un escritorio mini con el que ganarás además una zona de trabajo.

-Todos los armarios han de ser empotrados:

Planifícalos siempre que puedas, aprovechan el espacio y ganas metros útiles. No olvides calcular bien el espacio que requieren las puertas si son de apertura normal para que te quede espacio de paso y no choquen con otro mueble.

-Tanto el papel pintado como los textiles son de gran ayuda en todo momento:

¿Quieres sensación de amplitud? Pinta el dormitorio en blanco o tonos claros que multipliquen la luz. Aprovecha los textiles y los accesorios para sumar las notas de color.
¿No te cabe ni el cabecero? Si resulta muy complicado por la falta de espacio, antes de colocarlo con calzador lo mejor es prescindir de él. ¿Y ya está? ¡No no! Puedes conseguir un efecto parecido o incluso más estiloso pintando la pared del cabecero de otro color, vistiéndola con papel pintado o incluso forrándola con otro material como madera, por ejemplo. ¿Quieres ganar confort? Las telas te darán el toque final que necesitas texturizando tu pequeño dormitorio.


-Más de un uso para los muebles:

Recupera un mueble antiguo y utilízalo de cabecero y de separador de ambientes. Pon un baúl por banqueta y gana almacenaje... Si los metros escasean agudiza el ingenio y la creatividad y busca piezas polivalentes.

-Sacarle el mejor rendimiento hasta al último centímetro cuadrado:

Espacio bajoventana, hornacinas... No des ni un centímetro por perdido y utiliza estos recursos. Si el techo es abuhardillado, coloca un pequeño armario en la zona de menor altura a lo largo de la pared y utilízalo para guardar esos objetos que menos utilizas. Si tienes un recodo acotado por una columna coloca estantes de poca profundidad y crea una pequeña librería. Hay muchas ideas con las que podrás aprovechar los huecos de casa.


Armarios más que empotrados, bien escondidos. Pintados en el mismo tono que el resto de las paredes de la habitación. Sin tiradores, ni adornos, ni elementos especiales. Puertas lisas que se empasten con el resto de la habitación para no cargar visualmente un espacio pequeño.

Nunca hay suficientes espejos en un espacio pequeño. A modo de mesita de noche, podemos utilizar un espejo de suelo que amplie visualmente el espacio (como en la imagen), o quizá hacer composiciones de espejos sobre el cabecero, utilizar uno grande sobre algún mueble, o bien utilizar un espejo vestidor. Todos son bienvenidos.

Cuando los metros no sobran, hay que ser creativo y buscar soluciones para guardar. El espacio de la cama es perfecto para almacenar aquellas cosas que no utilizamos con el cambio de estación. Canapés abatibles, soluciones a medida...

Las baldas sobre el cabecero de la cama (o a modo de cabecero, que casi me gustan más) son de esas ideas de precio bajo y resultado asegurado. En ellas podemos poner libros, objetos que necesitamos tener a mano (libretas para apuntar, gafas para leer, cajas con cremas...) o incluso una pinza tipo flexo que aporte un punto extra de luz.

Normalmente dejamos como protagonista la pared del cabecero de la cama, pero cuando hay poco espacio, una manera de tener superficie extra, es utilizar las paredes laterales de la cama para colocar baldas o estanterías ligeras.