Cómo Decorar Una Puerta Vieja

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Reutilizar las cosas es algo que muy poca gente hacía hace unos años y que con el paso del tiempo se está llevando más a cabo gracias a la vuelta de la moda de lo vintage, y de la fiebre loca por el DIY que comenzó hace unas temporadas atrás.


Las puertas son también víctimas en el buen sentido de estas fiebres y modas decorativas, ya que éstas son siempre una parte muy olvidada de nuestra casa, con los años vamos cambiando el estilo o la decoración de ciertas habitaciones de nuestro hogar, pero dejando siempre, o la gran mayoría de las veces, las puertas intactas sin ningún tipo de cambio.

Para que le des un toque de vida y color a tus antiguas o aburridas puertas y sin gastarte la más mínima cantidad de dinero en contratar a alguien, hoy te explicamos cómo llevar a cabo estas ideas sobre decorar puertas viejas:



Pueden hacerse muchos cambios en un hogar, tan sólo utilizando elementos viejos, estropeados, o que simplemente, ya no nos gusta la función que cumplen y se les puede dar una vuelta de tuerca desde el punto de vista del estilo. Y ése elemento tan común que puede cambiar la vida de nuestra casa, son las puertas de madera.

Antes de emprender cualquier decisión creativa, hay que preparar la madera y todo ello requiere disponer de algunas herramientas y materiales de bricolaje. Es hora de rebuscar en la caja de herramientas y ver si tenemos lo que hace falta: brocha, espátula, lana de acero, lija, pincel, cepillo de cerdas, taco de lijar y un formón. También será necesario tomar nota de éstos materiales: decolorante, cera de emplastecer, insecticida para carcoma en spray y en pasta, imprimación al agua y una pasta para madera.

Para conseguir el mejor acabado de una madera que es vieja y, además, está pintada y barnizada, se deben eliminar antes que nada todas las irregularidades y asegurar su correcta limpieza. Tras el desmontaje de las puertas, vale la pena preparar un área de trabajo, para tener las puertas apoyadas de forma horizontal, y contar con todas las herramientas y materiales a mano. Y muy importante, proteger toda el área de trabajo, con papel o telas, usar guantes y también mascarillas para evitar intoxicaciones.

Hay que devolver el aspecto natural de la madera, y para ello, es necesario decapar la superficie.

Si la puerta está barnizada, hay que aplicar sólo una capa de decapante espeso. Y si está pintada de cualquier color, poner tantas capas de decapante como de pintura que tenga la puerta.

Para esta tarea, se puede utilizar un decapante con disolvente o con base acuosa.

El decapante se aplica con movimientos circulares con una brocha gruesa sobre la superficie. Puedes dejar actuar el material de 15 minutos a 2 horas, según esté la zona a tratar y se puede incidir en zonas dónde haga especial falta insistir.

Tras dejar que actúe, se deben quitar los restos de pintura, barniz y decapante, con ayuda de la espátula. Cómo veis, cada herramienta hace falta, no es prescindible. Ahora, hay que pasar la lana de acero bien empapada en alcohol, para quitar del todo los restos de grasa del decapante.

Una vez la puerta a tratar esté seca, se debe lijar con mucho cuidado usando un taco de lija de grano medio.

Mucho mucho cuidado a la hora de lijar, procurad hacerlo en el sentido de la veta de la madera, para no arañar la madera y estropearla.

Tras el lijado, retirad todo el polvo que se haya producido, Esto suele ser un engorro, pero no podemos pasar del lijado, es el remate definitivo.

Si en algún caso, la madera tuviese alguna mancha o estuviese ennegrecida por la humedad u otros condicionantes, vale la pena usar decolorante para madera. Sólo hay que aplicarlo con brocha en la zona que queremos dejar impoluta. Cuando la mancha haya desaparecido, retirar con agua fría y un cepillo suave que no estropee la superficie. Es muy importante que lo dejéis secar del todo.

Hay un punto que siempre es algo desagradable, y es la carcoma. Si la puerta tiene indicios de tener estos bichos, hay que usar insecticida. Lo más práctico es usar insecticida en spray con aplicador, y aplicarlo rellenado todos los huecos que se vean. Después, pasar varias capas del producto por toda la puerta.

Una vez la puerta esté seca, hay que rellenar los agujeros que la carcoma pueda haber provocado. Para el rellenado, hay que usar cera de emplastecer, hay que atemperarla un poco, para que esté algo caliente, vale con tener el bote entre las manos un rato, así el material está más cremoso y se puede aplicar con más facilidad.

Para poner la cera se usa esa herramienta llamada formón, y también lo usaremos para eliminar la cera que sobre una vez rellenados los huecos. Para finalizar, se lija de nuevo toda la puerta, primero usaremos una lija de grano medio y para el remate definitivo, lana de acero fina, que dejará la puerta muy bien pulida.

Ahora ya tenemos la madera totalmente limpia y pulida, lista para pintar. En esta fase, sólo voy a detenerme un poco en cómo fijar la pintura, y los tipos de pintura para madera.

Como la madera está limpia y con el poro muy abierto, para que la pintura se agarre bien, vale la pena usar imprimación al agua. Este material es muy útil tanto para maderas interiores como exteriores, de cualquier tipo de madera. Y asegura que la pintura que deseamos se fije tanto si el acabado es acrílico o sintético, especialmente en maderas que han sido decapadas como es nuestro caso.

La imprimación se debe aplicar con un pincel limpio y seco, no usar el mismo que se ha empleado para la preparación de la madera. Y sobre todo aplicar capas finas, ya que se secan mejor.

Y ahora, a dejar que se seque, decidir el color, y a pintar!!!!