Coche Automático Diesel

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Hoy en día podemos apreciar que poco a poco va creciendo el interés en España sobre los cambios automáticos en los coches, teniendo en cuenta que comparando con otros países años atrás nunca han sido bien vistos, esto es un gran avance.



El mercado ya se está adaptando a este tipo de cambios de marchas que tanto ha costado introducir. Tradicionalmente su comercialización y demanda se había enfocado hacia los vehículos de gama media y alta, aunque en la actualidad se están expandiendo a todo tipo de vehículos.

Tras décadas intentando entrar en el mercado automovilístico no terminaban de encajar. Bien por su costosa reparación o la falta de conocimiento al respecto, pero hoy por hoy, han conseguido abrirse un hueco y una de las claves de su repunte son la diversas variantes existentes, que ya no tienen nada que envidiar al cambio de marchas convencional.

Pero hoy os hablaremos de las ventajas y desventajas de este tipo de cambio de marchas:

-Ventajas por las que comprar un automático:


La principal razón por la que los conductores se decantan por este tipo de sistemas es por la comodidad, sobre todo en tráfico urbano y durante los atascos, con numerosas paradas y arrancadas. No todos comparten esta opinión, pues cuando llevas muchas horas al volante a veces puede parecer aburrido. Sin embargo, eso ya no es un problema con los sistemas de cambio automático moderno, ya que, en ese caso, uno siempre puede cambiar con las levas de forma manual.


Hay muchas personas a las que supone un alivio no tener que sincronizar el pedal del embrague con la palanca de cambios, cada vez que la transmisión requiera cambiar de engranaje. No tener que estar pendiente del pedal y la palanca, unido al hecho de que el coche no llega a calarse en ningún momento, permite a muchos conductores fijarse más en la condución. También resultan de gran ayuda en cuestas empinadas.

También ofrecen una cierta seguridad mecánica. Y quien bien lo saben son las personas que trabajan en los desguaces, donde comprueban que un motor procedente de un coche automático suele estar en mejor estado que uno que haya sido propulsado por una caja de cambios manual.

Esto es debido al correcto engranaje de las marchas, en el que los cambios se realizan en el momento correcto. Los cambios de marcha bruscos pueden suponer roturas, pero la mayoría de las transmisiones automáticas nuevas suelen realizar unos cambios de marcha suaves, con rapidez y precisión.

-Desventajas de comprar un vehículo automático:



Como cualquiera puede comprobar cuando compara las diferentes versiones de un modelo, las transmisiones automáticas aumentan el precio final del coche. Aquellas que incorporan cajas de cambios más basicas, como las cajas de cambio manuales pilotadas, suben en torno a 600 euros, pero cuando uno elige cambios más complejos, como los DSG, suben de media unos 2.000 euros el precio final del coche.


Siempre hay algún aspecto que representa un punto débil, pero este tipo de cambio de marchas actualmente ya no presenta tantos problemas como años atrás.

Cabe destacar que el mantenimiento de cualquier transmisión automática, requiere una revisión más exhaustiva. A mayor número de componentes y complejidad técnica, mayor cantidad de revisiones harán falta. No se puede comparar este mantenimiento con el de una caja de cambios manual, mucho más sencillo. Además, debes tener en cuenta que las revisiones suelen ser más costosas.

El consumo de combustible era ligeramente superior al de la versión manual, en torno a un 10%, pero ese es un problema que las cajas de cambio automáticas más modernas ya han solventado, mejorando consumos y emisiones respecto de sus equivalentes manuales.

Una de las ventajas de los cambios manuales es que se puede utilizar el motor como freno, reduciendo marchas. Esta técnica resulta muy útil a la hora de bajar puertos de montaña. Al reducir de marcha las revoluciones suben en proporción a la relación del engranaje, y eso provoca la progresiva detención del vehículo.

Por otro lado, los automáticos más básicos no pueden realizan esta tarea, por lo que suelen gastar más frenos y una mala conducción puede incluso llegar a deteriorar los discos de freno. Con un cambio de marchas automático que incorpore un sistema de cambio secuencial sí se puede hacer uso del freno de motor sin problemas.

Pero no solo hay un tipo de caja de cambios automática sino que hay más, así que ahora os contamos un poco más sobre esto:




-Convertidor de par:

Este era el que utilizaban principalmente los vehículos automáticos antiguos. Seguimos viéndolo hay en día, pero entonces dejaba mucho que desear si el vehículo no era lo suficientemente potente.

Es una especie de volante conectado al otro disco que va atornillado al motor, que transmite la potencia a los engranajes ubicados dentro de la caja de cambios. Va accionado por un embrague hidráulico y el volante, en su interior, contiene un líquido viscoso que es girado por una especie de turbina que gira a lo largo del mismo.

A pesar de que la explicación pueda resultar complicada, su estructura es sencilla y resistente. Suele ser el sistema común por excelencia en los coches automáticos y en la actualidad no suelen dar muchos problemas.

Antes en modelos antiguos, a la hora de cambiar de marchas los movimientos de los engranajes eran demasiado bruscos, como si en un vehículo de marchas manuales cambias de una forma poco apropiada. La caja de cambios terminaba sufriendo sus consecuencias y al final, por muy fuertes que fuesen sus componentes, la presión a la que era sometida podía generar problemas.

Hoy en día, es una de las alternativas más fiables en cuanto a calidad y precio, además de haber solventado muchos de sus antiguos defectos gracias a técnicas y tecnologías muy avanzadas. Es el tipo de cambio más aconsejable con motores de alta cilindrada y prácticamente todas las marcas lo usan en sus coches más grandes y con motores más potentes.

Su funcionamiento es muy cómodo, aunque aumenta ligeramente el consumo frente a uno manual, salvo en los últimos modelos de transmisiones, con hasta nueve velocidades. Semejante número de relaciones supone que el motor necesite menor fuerza para empujar el vehículo y un menor consumo. Conviene explicar que el consumo está directamente relacionado con el número de revoluciones al que se mueve el motor


-Caja de cambios manual pilotada:

La caja de cambios manual pilotada o también conocida por CMP, no se considera un cambio automático... a pesar de no tener embrague. Sin embargo, como entra dentro de la descripción y el concepto, lo incluimos en este apartado. Viene a ser un híbrido entre una caja manual y una automática. Es una caja manual, pero que incorpora un sistema de embrague interno para que no se tenga que accionar exteriormente.

Hay muchos modelos actuales que equipan este tipo de transmisión, la mayoría grandes, pero también en coches pequeños, en los deportivos, ya que ofrecen un funcionamiento más directo que un cambio automático de convertidor de par para conducir de forma deportiva, pero con un modo automático suave cuando se conduce de forma tranquila.

El problema de estos cambios es la falta de conocimiento al respecto. No se suele usar como es debido, ya que al tratarse de una caja manual, aunque no tenga pedal de embrague conviene levantar el pie del acelerador cada vez que se lleva a cabo un cambio de marcha.

De lo contrario, su reacción será el típico latigazo que se produce cada vez que se engrana una marcha mientras continúas con el pedal de gas presionado. Si el conductor no tiene experiencia con este tipo de sistemas, los cambios bruscos pasarán factura.