Cómo Reparar un Podrido en un Coche

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Con el paso del tiempo la carrocería de tu vehículo va perdiendo toda la buena calidad que obtenía al salir del concesionario y por ello es que cuando compramos un vehículo nos recomiendan que llevemos a cabo algunos ciertos cuidados para mantener nuestro coche en las mejores condiciones.


Pero no siempre las llevamos a cabo y son muchos los días y las noches que nuestros coches se pasan al aire libre y sufren daños por las condiciones climáticas, y el principal y mayor común daño es el estado de la carrocería, desconches y podridos son lo primero que aparecen.

Reparar estos problemas no es muy complicado si nos damos cuenta a tiempo pero cierto es que en los talleres mecánicos los precios por dichos arreglos son bastantes elevados y no todos podemos permitirnos unos gastos repentinos tan elevados, así que si este es tu caso y quieres aprender a librarte de estos problemas tú mismo, sigue leyendo y te demostraremos lo sencillo que puede llegar a ser siguiendo los pasos correctos.



Comenzaremos con reparos sencillos como por ejemplo los golpes, sobretodo esos que no son de gran tamaño y no son perceptibles a primera vista, pero te recomendamos que ahora que vas a igualar la carrocería de tu coche es un buen momento para repasarla toda y poder percatarte a tiempo de posibles pequeños problemas y solucionarlos a tiempo.

Este truco para reparar abolladuras de chapa es útil para los paneles metálicos del maletero, el capó, las puertas, techo o parachoques, es decir en superficies grandes y planas, esto funciona bien sobre todo cuando los hoyos no son muy profundos o no tienen pliegues muy marcados o daños en la pintura.

Los materiales que te serán necesarios son los siguientes:

Guantes de goma gruesos, o guantes industriales.
Paquete de hielo seco.
Secador de pelo, siempre y cuando disponga de un regulador de temperatura, es decir que mantenga las cuatro posiciones de, bajo, medio, alto, frío.
Considerante cantidad de papel de aluminio.

Ahora que ya tienes todos los productos a tu disposición has de comenzar a llevar a cabo el proceso:

Para comenzar calienta la zona de la abolladura con la ayuda del secador de pelo, este mismo es necesario que esté ajustado a una temperatura media y es muy importante que siempre mantengas un distancia de seguridad, la cual debe de estar de unos 13 a 18 centímetros.

Ten cuidado con el secador de pelo y evita sobrecalentar el área ya que si eso pasa puede que la pintura se estropee. Cubre la zona que estés trabajando con papel de aluminio, ya que este truco sirve para conservar el calor y para proteger la pintura del hielo seco que podría dañar la pintura. Te recomendamos que utilices siempre los guantes para proteger tu piel del hielo seco.

A continuación aplicaremos hielo seco para que el cambio rápido de temperatura haga que la superficie pase de expandirse a contraerse. Coge el bloque de hielo y frótalo suavemente sobre el papel de aluminio, después espera un rato al haber aplicado el hielo.

Posiblemente escuches un leve chasquido que te indicará que la plancha de metal ya se ha enderezado, a continuación, retira el papel de aluminio y tíralo una vez hayas eliminado la abolladura ya que no servirá para nada y su trabajo ya ha terminado. Repite el proceso si es necesario, ya que para algunos golpes una sola aplicación puede no ser suficiente. Te recomendamos que no realices esta operación muy seguido y menos en el mismo día ya que un frío extremo es potencialmente dañino para la pintura de tu coche.

Este otro sistema que os presentamos es muy similar al del hielo seco, y se usa con el mismo tipo de abolladura. A continuación te explicamos cómo hacerlo, pero antes de nada estos son los materiales que necesitarás:

Guantes de goma gruesos o de tipo industrial, al igual que en el campo anterior.
Lata de aire comprimido o cualquier tipo de lata en spray que use el dióxido de carbono como propelente.
Secador de pelo con regulador de temperatura, el mismo tipo del que hemos hablado también en el caso anterior.

Una vez recopilados todos los materiales que necesitarás en el proceso, es hora que comencemos con el proceso:


Para comenzar calienta la zona de la abolladura con la ayuda del secador de pelo, al igual que en el caso anterior este mismo tiene que estar en una temperatura media y tienes que mantenerlo a una distancia parecida a la anterior. Es importante no sobrecalentar la zona o la pintura se estropeará.

Ponte siempre en todo momento los guantes para proteger tu piel de cualquier posible accidente con el aire comprimido. A continuación aplicaremos el aire comprimido licuado para que el cambio rápido de temperatura haga que la superficie pase de expandirse a contraerse. Coloca la lata del revés, esto es importante para que la lata no pierda temperatura y rocía la superficie abollada hasta cubrirla con una capa de hielo líquido, no te preocupes si no ves reacciones, hay que esperar unos instantes hasta que surja efecto.

Posiblemente escuches un leve chasquido que te indicará que la plancha de metal ya se ha enderezado, después de ello espera a que se disipe la espuma blanca de la superficie del automóvil y luego limpia los restos con un paño suave. Repite el proceso si es necesario, ya que para algunos golpes una sola aplicación puede no ser suficiente. Eso sí, te recomendamos que no realices esta operación muy seguido y menos en el mismo día ya que un frío extremo es potencialmente dañino para la pintura de tu coche.

Ahora te explicamos algunos pasos para reparar podridos de la carrocería de nuestro vehículo:

Hay que eliminar la chapa oxidada, es decir hay que cortarla por lo sano, ya que lo de tapar las partes afectadas no es nada más que una reparación para una venta inmediata, es decir un arreglo barato que con el tiempo no sirve para nada.

Los problemas de podridos en las carrocerías es uno de los más comunes en vehículos que mantienen una edad de entre 10 y 15 años, lo cual es lo más lógico ya que años atrás en aquellos tiempos no solían galvanizar las chapas y tanto las imprimaciones como según que tipo de pinturas no es lo que son hoy hoy en día. El actual galvanizado, aparejos y pinturas hacen que los vehículos duren mucho más a pesar de que se mantengan en la calle al aire libre durante toda su vida de uso, a pesar de que los que están en la zona de costa suelen podrirse mas rápido que lo que están por el centro o afueras.

Cuando aparecen estos problemas lo ideal que se debe de hacer una plantilla de la parte oxidada del vehículo, poner la plantilla encima de chapa nueva y proceder a cortar la chapa, después pasar a darle la forma mas ajustada donde tiene que ir, una vez ajustada se marca y se recorta por lo marcado quedando así justo el corte por donde se ha hecho la pieza nueva, después se pasa a soldar la pieza por la unión del corte, para soldar así es mejor el acetileno, aun que hay que picar por donde se esta soldando ya que por el fuego la chapa tiende a deformar, una vez soldada y repicada se pasa una mola portátil o desbravadora y se rebaja la soldadura, pasando ya al tema de la pintura, también hay otra manera de hacerlo y que da perfectamente y es hacer todo lo primero y segundo, pero en vez de cortar la chapa juntamente por donde se ha marcado, se le deja un margen de un centímetro por todos lo lados y se deja que la pieza descanse encima, pasando a soldar con máquina de hielo.

Dándole unos puntos de soldadura de un centímetro de separación entre punto y punto, después se pasa a ajustar las dos chapas la que carga y la del corte, una vez juntas se sella con silicona especial para carrocerías por los dos lados, pasando a pintar con pintura para bajos de buena calidad, pero esto es solo para reparar bajos, el resto del vehículo que va visto es diferente la forma de hacerlo, nada de remaches y nada de dejar el podrido debajo de la chapa nueva, las chapuzas hace muchísimos años que se inventaron.

Si un agujero en la carrocería no está en una zona de soporte de carga, tal como una sección del chasis, puede ser reparado con fibra de vidrio, masilla o la recientemente introducida mezcla de relleno de fibra. Hay kits disponibles que contienen todos los materiales necesarios para realizar las reparaciones pero muchos de los materiales también se pueden comprar por separado en tiendas de accesorios, garages o marcas especializadas.