Reparar Golpe Coche

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Todos sabemos los caras que pueden ser las reparaciones y por eso, y porque queremos la mejor vida para nuestro vehículo, vamos siempre muy alerta evitando posibles pequeños accidentes o golpes y tener la carrocería siempre en un perfecto estado.


Pero no siempre podemos evitarlo todo y cuando hay un segundo protagonista, es decir otra persona nos da el golpe, no podemos remediar el daño que ya está hecho, así que lo que nos toca es informarnos y arreglar el problema.

Si es tu caso y quieres reparar un pequeño percance sigue lenyendo el post de hoy....



Para esta reparación, las herramientas que te corresponden sólo por alquilar el box no son suficientes. Tienes que ir al almacén y recoger una radial, una máquina sacabollos -conocida como ‘chino’-, una lijadora con aspiradora y su disco correspondiente (consulta la medida con el asesor). Pide gafas de protección y mascarilla: las necesitarás más tarde.

El objetivo es llegar a la chapa y sanearla. Tienes que parar cuando se vea la chapa, porque ésta podría quemarse. Si nunca has utilizado una radial, pregunta a un asesor su funcionamiento (tiempos de soldadura, intensidad...), y cómo agarrarla con seguridad. Ponte las gafas y la mascarilla. Ahora la chapa está preparada para la máquina sacabollos, que funciona como un circuito; el otro extremo debe estar en contacto con chapa limpia de pintura.

Cuando el ‘chino’ ha hecho masa, ya puedes soldar: sitúa la punta en forma de estrella de la soldadora por donde has pasado la radial y pulsa el gatillo; ahora, para sacar la punta de la chapa, tira del muelle hacia atrás con fuerza y sacarás el bollo

Ahora el bollo ya está fuera, pero todavía hay que alisar los puntos de soldadura: puede que necesites un martillo para dejarlo mejor, pero sin ningún golpe brusco; se trata sólo de que la superficie quede bien alisada, de que los agujeros no estén afilados.

Para que la masilla agarre, tienes que lijar la superficie que rodea al bollo sacado. Utiliza la lija P150 con la lijadora aspiradora. Los agujeros de la lija deben coincidir con los de la lijadora. Antes, hay que pasar la manguera de aire para retirar los restos de haber lijado. Ponte las 
gafas y la mascarilla.

Pide a un asesor la masilla. Te venderán sólo la cantidad que necesites; en el caso de mi coche, fueron 50 gramos. Aplícala con una espátula y ayúdate de otra para agruparla en el borde (el asesor te enseñará la técnica, si no la conoces). Primero aplica la masilla sola como base, en toda la zona lijada. Después, mézclala con catalizador y vuelve a aplicar una capa, para poder pintar después. Tarda en secar unos 5 minutos. 
Pide unos guantes.

Sin tocar la masilla, y mientras seca, usa la lija P150, sin forzar la chapa. Después, afina con la lija P220. Por último, con la P400. Todo lo que no esté lijado, se levantará con el tiempo.

Empapela las piezas colindantes antes de aplicar imprimación en la masilla seca. 
Te llevará 3 minutos y evitará que tengas que limpiar otra pieza de alrededor.

Es el momento de pulverizar la imprimación que prepara la chapa para la inminente capa de pintura. Evita futuros parches o rugosidades, una vez que la pieza esté pintada (cuando ya no hay remedio). Con una imprimación es suficiente, no necesitas un aparejo, que se usa sólo para la preparación de una superficie más grande. Con la mascarilla puesta, sitúa el ‘spray’ a unos 25 centímetros de distancia de la chapa y presiona sin brusquedad para que salga disparado de manera difuminada y no 
gotee en la chapa. A los 10 minutos habrá secado: dale otra mano. Si te ocurre, pide ayuda a un asesor.

Desempapela el coche y solicita el cambio de box al “Plenum” de pintura, donde tienes que aparcar el coche. Una vez que hayas aparcado, pide al asesor que encienda la máquina infrarrojos de secado. La imprimación estará seca en unos 5 minutos. Después, vuelve a empapelar.

Como normal general, no se acepta la pintura que viene de fuera, para así mantener la cabina en unos límites controlados de contaminación. Para elegir el color, tienes que consultar el código, que suele estar en una etiqueta en el portón del maletero. El asesor te ofrecerá varias tonalidades y tú has de escoger la que más se ajuste al estado actual (que no 
original) de la pintura, en esa pieza concreta.

Mientras el asesor prepara la pintura, desengrasa y seca la pieza con la imprimación seca. Primero, limpia los restos de lija, después pasa un trapo mojado con líquido desengrasante y sécalo, para eliminar manchas. Por último, pide y pasa por la pieza una gamuza atrapapolvos. No te olvides de quitar el intermitente.

Para pintar la aleta hacen falta 150 gramos de pintura. Para que te hagas una idea, calcula que para pintar el coche entero, se necesitan 2 kilos de pintura. La de tipo bicapa, más cara, sólo es necesaria para pinturas metalizadas. Para pintar la pieza, le di dos capas entre las que hay que esperar 5 minutos. Después, déjalo secar otros 20. No te olvides de las gafas y la mascarilla. Si llueve, hay que dejar secar unas horas. Si quieres que te guarden la pintura sobrante, pide que no te la catalicen.