Recetas de Caracoles en Salsa

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Los caracoles tienen tantos defensores como detractores. Hay gente a quién les encanta y otros que no son capaces de comerlos al pensar que son bichos. En el post de hoy hablaremos sobre los caracoles y os daremos una rica receta de caracoles en salsa.

Hay muchos tipos de caracoles, pero básicamente podemos distinguir entre los caracoles terrestres y los caracoles acuáticos. Estos últimos están adaptados para vivir en el mar, mientras que los terrestres viven exclusivamente en la tierra aunque en zonas húmedas, especialmente es fácil encontrarlos por ejemplo después de haber llovido. Especialmente hablaremos sobre los caracoles de tierra.

Los caracoles son moluscos, es decir, carecen de huesos y de esqueleto interno y pertenecen al mismo grupo de los pulpos, conocías esta curiosidad? Es de sobra conocido que los caracoles son increíblemente lentos, de ahí la frase: "eres más lento que un caracol", sin embargo, esa característica hace que en algunos lugares se celebren incluso carreras de caracol!!

Los caracoles son hermafroditas, es decir, que tanto tiene órganos reproductores masculinos como femeninos. Hace muchísimos años que la gente consume caracoles incluso en algunos lugares son considerados como un manjar, sin embargo, deben lavarse muy bien antes de cocinarse ya que muchos de ellos tienen parásitos que al ser consumidos pueden desencadenar en graves problemas de salud.

Su rasgo físico más llamativo es la concha o caparazón en forma de espiral que cargan sobre la espalda. Es una estructura dura compuesta por carbonato de calcio, que protege su cuerpo blando y los órganos internos como el pulmón. Estos animales se caracterizan también porque no tienen patas, sin embargo, pueden desplazarse gracias a un pie muscular que permite al caracol ir de un lugar a otro. Esto sería más complicado si no usaran la famosa “baba” que deja rastro sobre el suelo. Este fluido es una especie de moco que el animal segrega para deslizarse sobre todo tipo de superficies y para mantener su humedad. Los caracoles se mueven de forma circular. Son animales nocturnos, por tanto, la mayoría de sus movimientos se producen por la noche.



Algunos tipos de caracoles aprovechan los meses de invierno para hibernar. De esta manera, cubren sus cuerpos con una fina capa de moco que les les ayuda a no secarse. No obstante, a veces, los caracoles son capaces de hibernar también durante el verano con el objetivo principal de sobrevivir si se enfrentan a una grave sequía.

Los caracoles pueden vivir unos 5 años, sin embargo, otras especies en estado salvaje pueden vivir hasta 25 años. La mayoría de caracoles de tierra son herbívoros, así que se alimentan de hojas, tallos, cortezas o incluso materia orgánica en descomposición. Gracias a la rádula pueden limar incluso algunas piedras para conseguir minerales necesarios para el mantenimiento de su concha. Determinadas especies pueden ser carnívoras e incluso algunas se alimentan de otros caracoles.

Antes de empezar a preparar una receta de caracoles, es fundamental limpiarlos muy bien. El problema principal es que es una tarea muy engorrosa. Sin embargo, tenemos varias maneras de hacerlo, aunque la siguiente es la que más nos gusta.

En primer lugar habría que guardar todos los caracoles en un cesto con agujeros para que puedan respirar pero a la vez evitando que puedan salir y dejarlos con un poco de agua para que se puedan hidratar, un poco de harina para que puedan purgarse y puedan engordar y algunas hierbas aromáticas como romero o tomillo para que al cocinarlos aporten un sabor especial. Después haremos una limpieza en agua a la que añadiremos un poco de sal y vinagre y ya estarán listos para ser cocinados.

Si lo prefieres, en algunos supermercados encontramos caracoles ya limpios con lo cual nos ahorraremos mucho trabajo. De esta manera, al comprarlos ya listos para cocinar sólo tendríamos que empezar con nuestra receta que te vamos a proponer a continuación:

Una vez limpios, los ponemos en una olla con abundante agua a la que añadiremos un poco de sal y unas hojas de laurel, los dejaremos cocer a fuego lento hasta que salgan de sus conchas y una vez estén fuera subiremos la fuerza del fuego y cocemos otros 15 minutos más.



Por otra parte, pelamos y picamos la cebolla y hacemos lo mismo con los tomates y los ajos. Troceamos también el jamón y el chorizo. A continuación, cogemos una cazuela de barro donde añadiremos un poco de aceite de oliva virgen extra y aquí sofreímos la cebolla, los ajos y los tomates, cuando estén añadimos unas guindillas y el jamón y el chorizo. Cuando la salsa esté en su punto añadimos los caracoles escurridos previamente.

Al rato incorporamos el vaso de vino y dejamos reducir la salsa. Para preparar el majado necesitamos machacar el ajo, las almendras y el pan frito, los haremos en un mortero y lo añadimos a la cazuela con los caracoles dejándolo cocinar unos 15 o 20 minutos más y listo, ya tenemos preparada nuestra cazuela de caracoles con salsa!!

Ingredientes necesarios:
- 2 o 2,5 kilos de caracoles
- 180 gramos de jamón serrano
- 180 gramos de chorizo
- 2 tomates maduros
- 2 o 3 dientes de ajo
- unas hojas de laurel
- 1 cebolla grande
- unas guindillas
- 1 vaso de vino
- aceite de oliva virgen extra
- sal

Para el majado:
- 1 diente de ajo
- varias almendras tostadas
- 1 rebanada de pan frito