Recetas de Fabada Asturiana

Captura de pantalla 2017-08-28 a las 15.57.23
La fabada es uno de los platos más conocidos en la gastronomía española, en especial de Asturias de donde es originaria. Es un plato típico de cuchara que goza de mucha fama y es una auténtica delicia el tomar un plato de fabada sobre todo en los días más fríos de invierno.


Para preparar una rica receta de fabada necesitamos los siguientes ingredientes. Cabe decir que se trata de una receta un poco laboriosa pero vale la pena invertir un rato en su elaboración para poder saborear este plato tan espectacular. Su dificultad es media.

- 500 gramos de fabes frescas
- 250 gramos de panceta curada
- 2 chorizos asturianos
- 2 morcillas asturianas
- Un poco de agua descalcificada
- 200 gramos de hueso de jamón
- Sal (al gusto)
- 3 Hebras de azafrán



PREPARACIÓN:
Cogemos las fabes y las limpiamos bien bajo el chorro de agua fría para eliminar las impurezas. Las vamos a dejar durante toda las noche en un bol con agua fría para hidratarlas. Al día siguiente las escurrimos y las reservamos. Por otra parte, ponemos la panceta curada en remojo en agua templada y el hueso de jamón desde la noche anterior a la preparación de la fabada.

Para la preparación de las habas o fabes necesitamos una cazuela de barro baja y ancha. Vertemos las habas y las cubrimos de agua descalcificada quedando dos dedos por encima y lo llevamos al fuego hasta que empiece a hervir, en ese momento añadimos la panceta, el hueso de jamón, las morcillas, y los chorizos previamente lavados en agua caliente. Procura que las morcillas y los chorizos queden en la parte superior para que no estropeen la fabada si se rompen. Vamos a retirar la espuma que se va formando que contiene impurezas que pueden estropear nuestro plato, a la vez con este paso vamos a desgrasar un poco el caldo. A la media hora de cocción añadimos el azafrán que habremos diluido en un poco de caldo caliente de la cazuela.

Captura de pantalla 2017-08-29 a las 15.00.14

Justo en este momento bajamos la temperatura, y probamos cómo está de sal ya que al haber introducido el hueso de jamón puede quedar ligeramente salado. Ahora es el momento de que la cocción gane protagonismo y lo vamos a dejar entre hora y media y dos horas. Como decimos, no remuevas con ninguna cuchara ni aunque sea de madera, si no que moveremos la cazuela con cuidado de no quemarnos. En este rato vamos a añadir agua caliente en dos ocasiones, nunca agua fría (siempre que sea necesario, claro).

Controlar siempre las fabes y su cantidad de caldo, nunca han de quedar ni muy caldosas ni muy secas. Comprobar la textura y apagar el fuego y lo dejamos reposar otra hora más. Retiramos los embutidos, es decir, quitamos los chorizos, la morcilla, el hueso de jamón y la panceta y lo cortamos en rodajas generosas que nos servirá para después emplatar.



Para emplatar lo mejor es un plato hondo con la fabada y la carne encima. Si además se consume de un día para otro estará mucho mejor.

CONSEJOS:
- Es muy importante que la carne esté bien desalada
- Hay que cocinar el plato a fuego lento, de lo contrario la receta no quedará como es debido.
- La elección de las fabes es muy importante, vamos a utilizar fabes frescas asturianas. Las hay disponibles durante los meses de agosto y septiembre. Es mejor que las fabes secas, sin embargo, en esta receta las usamos secas y para ello las tuvimos en remojo durante toda la noche.
- Para un resultado espectacular necesitas que los embutidos sean de primera calidad.
- Jugaremos con la potencia del fuego, a veces será más fuerte y otras a fuego lento, esto es también fundamental.
- Nunca se revolverá con cucharas si no que al tener que moverlos se hará moviendo la cazuela.



- Es una de estas recetas que se preparan con mucho cariño, es decir, hay que cuidar en todo momento del plato para asegurarnos su resultado final.
- Es muy importante el control de las grasas, lo que quiere decir que no hay que abusar del embutido.
- Pondremos siempre las fabes a fuego fuerte hasta que el agua rompa a hervir.
- Para saber que la fabada ya está lista, las judías deben estar blanditas y el caldo que las baña tener suficiente consistencia.
- En el caso de que el caldo os quede muy líquido, tranquilas! que no cunda el pánico, lo podemos solucionar batiendo unas fabes que le darán consistencia al caldo.
- Piensa que es muy necesario que una vez las fabes están listas deben tener una hora para poder reposar.
- Muy importante que la cocción sea lenta.

Como veis las habas o las fabes en esta rica receta de fabada llevan un protocolo que hay que seguir para conseguir que nuestra recete quede perfecta. Aunque puede parecer complicada no lo es, pero sí es cierto que lleva varias horas de preparación! Solo hay que tener un poco de paciencia y buen provecho!!